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Ideas a tener en cuenta para echar a un inquilino por las malas

Si eres dueño de un inmueble y piensas alquilarlo, posiblemente hayas pensado en la posibilidad de un impago por parte del inquilino. En ese caso, es conveniente que sepas como echar a un inquilino por las malas si este se niega a abonar sus mensualidades.

No obstante, lo primero que se recomienda es llegar a un acuerdo con el arrendatario. Este puede producirse en persona, por escrito o mediante una conversación telefónica. Si la negativa a pagar persiste, será necesario llevar a cabo otro tipo de acciones.

Algunos trucos para echar a un inquilino que no paga

Frente a un caso de impago del alquiler, no pienses que el moroso va a desalojar la vivienda de un día para otro. Los mejores trucos para echar a un inquilino que no paga son los que vamos a exponer a continuación:

En primer lugar, es muy recomendable enviar un burofax o una carta certificada reclamando las cantidades que debe el arrendatario y el plazo que tiene para abonarlas. Es importante que exista este medio de notificación, ya que, de esta forma, el moroso no podrá alegar que el propietario no le comunicó la cantidad a pagar.

Si no se obtiene contestación, el siguiente paso sería la interposición de una demanda. Para que sea efectiva, es necesario que el dueño presente ante el juzgado el contrato de arrendamiento del inmueble, las escrituras de propiedad de la vivienda y los recibos impagados.

Una vez interpuesta la demanda y admitida a trámite por parte del órgano judicial correspondiente, el arrendatario dispondrá de un plazo para hacer efectivos los pagos que adeuda. Puede optar por abonar el importe, desalojar la vivienda u oponerse a la demanda,lo que conllevaría un juicio. Recuerda que, en este último caso, la demanda finalizaría mediante una sentencia.

Después de que se haya dictado dicha sentencia, tendrá lugar el denominado lanzamiento, acto en el que se ejecuta el desalojo o desahucio. Este es el momento en el que se desposee al arrendador de la posesión del inmueble por orden del juez, por lo que deberá devolver las llaves al propietario de la vivienda.

Deben intervenir, obligatoriamente, los miembros del juzgado correspondiente que se encarguen de ejecutar este proceso. Una vez finalizado, se levantará un acta en el que se describa el estado de la vivienda. Este documento es muy importante, ya que, si se han producido daños importantes, el propietario puede reclamar al inquilino por vía civil e incluso penal.

Este sería un breve resumen de cómo echar a un inquilino por las malas. No olvides que nunca se deben llevar a cabo otras medidas, como el corte de suministros o cambios de cerraduras, puesto que podrían volverse en contra del propietario.